Estrés, ansiedad y depresión. La nueva forma de vivir

Este artículo se basa en las pláticas informativas que realicé del 4 al 18 de mayo del presente año al personal de mi trabajo, (no se menciona la institución ni los nombres del personal debido a la confidencialidad de cada individuo). Debido a la nuevas y cambiantes formas de trabajo y adaptaciones de la vida diaria, han causado diversas problemáticas, donde podemos encontrar que algunas de las más importantes o que han resaltado más dentro de los comentarios, es el estrés, la ansiedad y depresión.

Introducción 

En la información que proporciono están las diferentes casusas que detonan el estrés, ansiedad y depresión, si están ligadas una a la otra, o si pueden estar separadas y como afecta a nuestro cuerpo el estrés. Se ofrece recomendaciones para poder evitarlas o disminuir su efecto. Es importante tener en cuenta que estas tres enfermedades son las principales causas de muerte a nivel mundial. 

Las cinco enfermedades más comunes son: las cardiovasculares, la depresión severa, los derrames, las enfermedades digestivas, las enfermedades respiratorias crónicas. Todas estas tienen un factor en común, ya sea directa o indirectamente, y este es el estrés. 

“Un 36% de la población mundial ha sufrido por lo menos una vez en su vida trastorno de estrés postraumático (TEPT) en el último año”. (OMS,2013)

“Es el causante del 80% de las enfermedades cardiovasculares, respiratorias y digestivas”. (IMSS 2015)

“El 75% de la población padece estrés laboral, lo que ha colocado al país a lo largo de los años en el primer puesto del padecimiento”. (OMS 2013)

“Refleja el 90% de los padecimientos mentales y emocionales”. (IMSS 2015)

Hoy en día existen diversas situaciones de trabajo, familia, y personales o, incluso, sucesos por desastres naturales que generan preocupaciones, tensión, etc. Todo esto provoca un malestar llamado estrés, que, si no se detecta a tiempo, puede causar problemas graves de salud o incluso la muerte. 

Ansiedad 

Según Henar Portillo Rubiales en el libro Promoción de la Salud y apoyo Psicológico, (2010), “El término ansiedad puede referirse a un síntoma, a un rasgo de personalidad o a un trastorno”: la ansiedad es un mecanismo natural que nos permite ponernos alerta ante diferentes sucesos, un cierto grado de ansiedad hace que nuestro cuerpo este en alerta para diferentes situaciones o problemas.  

Depresión

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), describe a la depresión como una “Enfermedad grave y común que nos afecta física y mentalmente La depresión nos puede provocar deseos de alejarnos de nuestra familia, amigos, trabajo, y escuela. Puede causarnos ansiedad, pérdida del sueño, del apetito, y falta de interés o placer en realizar diferentes actividades”. (s.f.) 

Estrés

Según el psicólogo Félix Martín, menciona que el estrés, “suele estar acompañado por diversos cambios emocionales como la ansiedad, miedo, tristeza o enojo”. (2019) 

En su mayoría tienen un papel importante en nuestra vida diaria, ya que son reacciones naturales que tiene nuestro cuerpo cuando detecta estrés. Pero, cuando no se controlan esta emoción, se empieza a tener un deterioro físico, emocional y mental. 

Generalmente se detona por problemas laborales, escolares o familia, pero los síntomas que genera, pude afectar al cuerpo, sus pensamientos, emociones y comportamiento. Por lo que podemos decir que el estrés es un conjunto de respuestas: fisiológicas (taquicardia, sudoración, tensión de músculos), cognitivas (pensamientos repetitivos, falta de atención, olvidos), emocionales (enojo, ansiedad, tristeza) y conductuales (sentimiento de huida, ignorar ciertas situaciones). 

Cuando el cuerpo detecta alguna de las características ya mencionadas provocadas por el estrés, este, es capaz de regularse, ya que es una respuesta normal en nuestro cuerpo, por lo que cuando disminuyen las tensiones, nuestros niveles hormonales, el corazón y la presión arterial se regulan, es por eso que todos necesitamos cierta cantidad de estrés ya que, de la forma adecuada, sirve como motivación diaria para hacer las cosas.  

Cuando el estrés es intenso o prolongado, se ve afectado en la salud física, ya que se presentan dolores de cabeza, malestares estomacales y presión arterial alta. Debido a esto, se aumenta el riesgo de tener un infarto o derrames. El sistema inmunológico también se ve afectado y aumenta el riesgo de infecciones virales.  

Hoy en día, es más común que se desarrolle el síndrome metabólico, que es una combinación de diabetes, presión arterial alta y obesidad, y todas estas enfermedades las desarrollan personas que padecen de depresión labora, ya que no tienen tiempo de tener una alimentación saludable, no duermen bien, o su tensión por la cantidad de trabajo no disminuye. 

Estos son algunos ejemplos de malestares físicos causados por el estrés.  

Emociones: Ansiedad Irritabilidad Miedo Cabios de ánimo drástico Confusión Depresión  Pensamientos: Excesiva autocrítica Dificultad para concentrarse y tomar decisiones Olvidos Preocupación por el futuro Temor al fracaso   
Conductas: Tartamudez u otras dificultades del habla Llantos Impulsividad Hacer ruidos o movimientos bruscos Aumento del consumo de tabaco y alcohol u otras drogas.  Cambios Físicos: Músculos contraídos Manos frías o sudorosas Problemas de espalda o cuello Perturbaciones del sueño Malestar estomacal Gripes e infecciones Fatiga.   
Tabla 1. Malestares físicos causados por el estrés. Creación propia. 

Cabe señalar que existen diferentes tipos de estrés, y que este, tiene diferentes fases: 

Según la docente Naranjo Pereira (2009) en su artículo “Una revisión teórica sobre el estrés y algunos aspectos relevantes de éste en el ámbito educativo” 2009, existe el distrés, que es en donde la persona se encuentra en constante estés, al grado de presentar complicaciones en el individuo, se le conoce como estrés negativo, porque afecta al cuerpo, se considera que esta fuera de control por un periodo de tiempo, y nuestro cuerpo tiene que trabajar más de lo normal para poder llegar a un equilibrio. Se manifiesta por reacciones como hipertensión, insomnio, problemas estomacales, falta de concentración, etc. Afecta al sujeto a tal grado de provocarle la muerte.  

Por otro lado, está el eustrés; este nos ayuda a realizar sus tareas diarias, el cuerpo entra en un estado de alerta en menor tiempo y existe una reacción positiva al momento de que nuestro cuerpo llegue a una estabilidad. Somos más hábiles mentalmente, nuestra reacción mejora y nuestro nivel de atención es alto.  

Cuando se habla de las fases el estrés, es porque el estrés se puede medir depende al tiempo que logremos satisfacer con reacciones positivas al cuerpo. 

Existe la fase de alarma, esta se presenta inmediatamente al estímulo de un agente estresante, se puede observar reacciones fisiológicas como taquicardia, sudoración y tensión muscular. En esta fase, los resultados son positivos ya que tienen a estar por poco tiempo.  

La fase de resistencia, aquí el cuerpo se mantiene en una activación fisiológica máxima, en esta fase, el sujeto al pasar el límite de capacidad para resolver el problema se frustra y sufre, pierde energía, trata de salir adelante pero no puede, o no sabe cómo hacerlo, entonces en un círculo vicioso porque de nuevamente experimenta frustración y sufre, todo esto provoca la aparición de la ansiedad…  

Y por último esta la fase de agotamiento, aquí el estímulo es continuo, existe fatiga o cansancio, y la mayoría del tiempo tiene reacciones como falta de sueño, nerviosismo, irritabilidad tensión e ira, el cuerpo al estar en constante alerta, pierde su actividad o adaptación al medio y es aquí donde se encuentran enfermedades cardiovasculares, metabólicas, depresión, infartos cerebrales, la muerte.  

Pero no solamente el estrés se puede medir por sus fases, la Organización Panamericana de Salud (OPS) menciona hay que tomar en cuenta que existes aspectos fundamentales con las cuales también se mide el estrés. (s.f.) 

  • Cantidad: es la suma de respuestas fisiológicas, emocionales, cognitivas y conductuales que se presentan, pueden ser una o más. 
  • Intensidad: es la gravedad de dichas respuestas, puede que sean pocas respuestas, pero dependerán de la intensidad con la que se presentan. 
  • Duración: puede ser por corto tiempo (1 hora) o por tiempo prolongado (1 semana o más) 
  • Frecuencia: se puede decir que la frecuencia dependerá de cuantas veces presentemos estas respuestas, por ejemplo, puede que se presenten intermitentes, pero por periodos cortos. 

Pero, ¿por qué pasa esto? 

La OMS, menciona que, el sistema nervioso central (SNC), es el encargado de dirigir nuestras conductas, y junto con el sistema nervioso parasimpático (SNP), secretan hormonas como la adrenalina y el cortisol que generan aumento de la atención, motivación, activación en general y disminución del apetito. Al pasar el evento estresante, el SNP y el sistema nervioso simpático (SNS), segregan hormonas como la noradrenalina que es la encargada de relajar el cuerpo. (2009) 

Por lo que podemos presentar niveles de estrés en donde después de 4 semanas del evento estresante, aún está presente y existe la dificultad para dormir, se evita hablar del evento, se tiene mayor sensación de inseguridad, se incrementa la sensación de ira, enojo, tristeza, etc. Se le llama estrés agudo. Es importante resaltar que es estrés agudo impide la realización de actividades cotidianas.  

La mayoría de las personas presentan estrés postraumático, ya que este es un estrés agudo en donde existen pesadilla, recuerdos constantes, miedo, imágenes del evento, son más paranoicos y su sentido de alerta está más aumentado, tienen sobresaltos exagerados, un ejemplo de este tipo de estrés son hechos naturales, o agresiones físicas.  

El estrés en menor o mayor grado afecta en la persona y en las personas que lo rodean, ya sea positivo o negativo, por lo que puede provocar un bajo rendimiento laboral, mal humor, incumplimiento en el trabajo. 

¿Cómo el personal puede prevenir o controlar el estrés? 

Portillo destaca que el estrés se puede prevenir con hábitos saludables, como, por ejemplo, comer saludable, dormir de 7 a 8 horas diarias, descansar entre 10 a 15 min entre cada actividad, no trabajar más de 10 horas al día, hacer ejercicio, ya que produce endorfinas que ayudan a controlar el estrés y producen sensación de placer y bienestar.  

Cuando uno duerme, el cuerpo segrega una hormona llamada melatonina, esta se encarga de regular el sueño e influye en el descanso, cuando no se produce esta hormona, existe un cambio en el estado de ánimo, provoca problemas de memoria, insomnio y aumenta la producción de cortisol, esta causa el aumento de apetito, según la revista Psicología y Mente (2015) 

Por lo que el cuerpo entra en un punto de confusión al momento de que tenemos malos hábitos de sueño, y esto genera ansiedad en la persona, porque se frustra el no poder dormir, esto provoca el bajo rendimiento laboral y personal.  

Se recomienda ir al médico para que la realización de chequeos generales y así evitar que los padecimientos se compliquen.  

Escuchar música reduce el dolor y así estará presente la endorfina, por lo que hace un excelente método de prevención de estrés, ansiedad y depresión. 

La búsqueda del apoyo profesional es indispensable para las personas que sufren estas enfermedades, ya que son indispensables para el mejoramiento del individuo a nivel emocional, psicológico y físico. 

Conclusiones 

Después de hacer las pláticas informativas en mi centro de trabajo, llego a la conclusión de que la mayoría de los individuos no tenían claro cuál era la diferencia entre estrés, ansiedad y depresión, y que no tenían conocimiento que estas tres pueden estar ligadas entre sí, ya que los síntomas y las reacciones fisiológicas, cognitivas, emocionales y conductuales son muy parecidas una de la otra, y afectan el mismo ámbito social, laboral y familiar. 

Por las situaciones actuales a nivel mundial que estamos pasando y los cambios en las actividades diarias o las rutinas laborales, en su mayoría se sienten felices por pasar tiempo con su familia, pero por otro lado se sienten estresados y ansiosos por la carga de trabajo que se les exige, ya que no están cumpliendo con los horarios establecidos para trabajar, incluso hacen mención de que trabajan más de manera virtual que presencial, y eso ha causado en algunos insomnio, problemas estomacales y ansiedad. 

Es por eso por lo que se les dio varias recomendaciones para evitar o controlar el estrés como realizar diferentes métodos: la respiración profunda, tensión y distensión de músculos, detención de pensamientos negativos, cambiar a pensamientos positivos, realizar actividad física o artísticas, platicar con sus seres queridos ya sea por teléfono o video llamada, etc.  

Si bien, esta problemática mundial no se terminará pronto, es momento de empezar a cambiar nuestros métodos de acoplamiento para tener una vida más saludable y mentalmente activa, poner límites y cuidarnos. 

Referencias

Portillo, M.H., Portillo R.M. y Rodrigo, F. (2008). Estrés y ansiedad. EnPromoción de la salud y apoyo psicológico al paciente. Madrid: MacMillan Profesional.: http://media.axon.es/pdf/86428.pdf 

OMS. (2014). Evaluación y manejo de condiciones específicamente relacionadas con el estrés.:https://docplayer.es/6015667-Evaluacion-y-manejo-de-condiciones-especificamente-relacionadas-con-el-estres.html 

Naranjo, M. L. (2009).  Una revisión teórica sobre el estrés y algunos aspectos relevantes de éste en el ámbito educativo. :http://oai.redalyc.org/articulo.oa?id=44012058011 

Martín, F. (1996). Prevención del estrés: Intervención sobre el individuo. : http://www.insht.es/InshtWeb/Contenidos/Documentacion/FichasTecnicas/NTP/Ficheros/301a400/ntp_349.pdf